CONTRASTE ENTRE EL SER HUMANO MEDIOCRE Y EL IDEALISTA
EL SER HUMANO IDEALISTA :" El ser humano idealista es capaz de usar su imaginación para concebir ideales legitimados sólo por la experiencia y se propone seguir quimeras, ideales de perfección muy altos, en los cuales pone su fe, para cambiar el pasado en favor del porvenir ; por eso, está en continuo proceso de transformación que se ajusta a las variaciones de la realidad. El idealista contribuye con sus ideales a la evolución social, por ser original y único ; se perfila como un ser individualista que no se somete a dogmas morales ni sociales; consiguientemente, los mediocres se le oponen.El idealista es soñador, entusiasta, culto, de personalidad diferente, generoso, indisciplinado contra los dogmáticos. Como un ser afín a lo cualitativo, puede distinguir entre lo mejor y lo peor, no entre el más y el menos como lo haría el mediocre.
Sin los idealistas no habría progreso: su juventud y renovación son constantes. El idealista tiene su propia verdad y no se supedita a la de los otros; no se mueve por criterios acomodaticios sino según ideales más altos. En cuanto a las circunstancias, su medio, la educación que recibe de otros, las personas que lo tutelan y las cosas que lo rodean, se levanta por encima de ellos; piensa por sí mismo no busca el éxito sino la gloria, ya que el éxito es sólo momentáneo: Tan pronto como llega se va." Tomado del libro "El hombre mediocre" de José Ingeniero (Sociólogo y escritor argentino)
PARA ANTONIO APONTE«UN GRANO DE MAIZ»
Saludos
En su columna "Grano de maiz" usted compara al socialismo con el capitalismo, esta comparación es válida
desde un punto de vista ideológico y programático , no obstante, en la praxis depende de la ejecución y ahí la ineficiencia es la campeona; no comparto la tesis de que lo privado sea más eficiente que lo público, pero, en honor a la verdad, lo que demuestran los gobernantes y funcionarios de esta mal llamada revolución es evidente¿Cuál revolución? Todo sigue igual o peor que en la cuarta, las mismas leyes,los mismos funcionarios(adecos,copeyanos y algunos disfrazados), la misma corrupción agravada, la especulación agravadísima,la mismas trabas burocraticas,etc...etc..¿Qué ha cambiado? salvo algunas excepciones ¡Nada!. Ahora bien, la culpa no es de la ideología -es perfecta- sino de los seres humanos que la ejecutan ¿Cree usted que lo están haciendo bien? pues lo invito a un paseo por cualquier barrio de venezuela y verá la desidia y el abandono que alcaldes, gobernadores, ministros y directores regionales de entes públicos que se dicen "revolucionarios y socialistas", el cinísmo los ahoga, la falta de perspectiva,planificación, corrupción,amiguismo, y otro largo etcetera y en cambio el pueblo pasando las de caín, nadie los atiende y los escucha, los marean con promesas al buen estilo de la cuarta pero no solucionan sus necesidades¿Esto es socialismo?.Si China,corea del Norte,Irán y algunos otros han tardado 40 y 50 años en consolidar sus revoluciones, nosotros por el camino que vamos tardaremos 1000 años y apenas se ha avanzado milímetros,¿Así se hace una revolución?¿Se puede llamar a esto Socialismo?, en lo personal, creo que el presidente tiene excelentes intenciones y claridad en su planteamiento, pero,(que vaina que siempre hay un pero) quienes lo acompañan son ineptos,ineficientes,ineficaces,mediocres y además corruptos con ambición(como diría Alberto Nolia) y por lo tanto, no bastan las buenas intenciones porque esto sería retórica populista, el pueblo quiere resultados concretos no promesas, que los especuladores vayan presos,que haya control de precios en todos los productos y servicios,que se limiten las abusivas ganancias,que los presupuestos públicos se destinen a solucionar los problemas de la gente y no a gastar el 90% de los mismo en personal parásito,que cuando un funcionario(sea del gobierno o de la oposición) desacate una orden del ejecutivo y/o del poder judicial sea destituido sin tantos tramites, que el situado constitucional sea auditado y supervisado por un ente creado para tal fin y no la ineficaz y podrida contaloría general que es un organismo parásito y que pueda ser administrado directamente por un ente interventor en caso de irregularidades.Amigo Antonio, el socialismo más que ideología es conciencia,rectitud,justicia,igualdad,solidaridad virtudes estas que pocos seres humanos poseen y es deber del presidente Chávez buscarlos hasta debajo de la paja si es preciso, de lo contrario será un fracaso irrecuperable y una frustración inmensa para el mundo.Lo invito a leer el Blog http://Freddy3617.blogspot.com
denominado "El látigo de la revolución" y le agradecería algún comentario al respecto.
Saludos, su admirador.
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Freddy J. Gil Zerpa
FGilZerpa@gmail.com
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Freddy J. Gil Zerpa
FGilZerpa@gmail.com
TAXONOMÍA DE ESTRATEGIAS DE PENSAMIENTO CRÍTICO
¿Que solo usamos el 10% del cerebro? Seras tu...

Ya hable del tema aquí. Todo esto es: Mentira cochina.
- El mito del 10%
- ¿Usamos solo el 10% de nuestro cerebro?
- Escepticismo: El mito del 10% del cerebro
- Un libro muy interesante donde hablan bastante de este tema: La Parapsicologia ¡Vaya Timo!
Saludos"
Nacemos ingnorantes, nos hacen estúpidos.
'El ser humano nace ignorante, no estúpido, se hace estúpido por la educación.'
Bertrand Russell (1872 - 1970)
Y eso no nos hace ignorantes, nos hace estúpidos.
Si mucha gente cree una cosa no significa que ésta sea verdad: la disonancia cognitiva de los grupos
Ya lo decía el filósofo Gustavo Bueno: 100 individuos, que por separado pueden constituir un conjunto distributivo de 100 sabios, cuando se reúnen pueden formar un conjunto atributivo compuesto por un único idiota.
Abundando en el artículo La mayoría se equivoca: matemáticamente comprobado, hoy os expondré algunos experimentos psicológicos que vienen a apuntar que nosotros, individualmente, solemos hacemos trampas cuando buscamos la verdad. Pero si estamos en grupo, el grupo todavía hace más trampas: la democracia del pensamiento, en ese sentido, es más un problema que una solución.
La diversidad de voces no ofrece más garantías de obtener la verdad, como sostiene Dieter Frey, profesor de psicología en Munich. Los grupos se aferran más habitualmente que los particulares a las informaciones que les resultan agradables, dudan menos del acierto de sus decisiones y hacen menos caso de los argumentos contrarios, por muy cargados de razón que vengan.
En la serie experimental se pidió a los participantes que tomaran en común una decisión (provisional) que debían elegir entre varias alternativas. Cuando el grupo consiguió ponerse de acuerdo, se les ofreció la posibilidad de recabar hasta 10 informaciones adicionales acerca de la decisión tomada.
La mitad de éstas eran positivas y las demás tendían a contradecirla. Cada equipo estaba formado por tres sujetos como mínimo, y en conjunto representaban una gama ideológica bastante amplia. Se hizo mucho hincapié en que las decisiones tomadas serían reversibles hasta el último momento.
Todo sucedió como si la participación en un grupo estrechara la visión de los afectados, lo cual quedó confirmado al plantearles primero la decisión a solas, después en el seno del colectivo y después otra vez a solas.
También el tamaño de los grupos influye en la anchura del horizonte mental de los mismos. Cuando el número de afiliados crece, la convicción en cuanto al acierto de las decisiones también lo hace. En ellos es también especialmente unilateral la búsqueda de informaciones favorables, y rechazan la disonancia.
Así pues, los equipos homogéneos formados exclusivamente por seguidores fieles a una línea de partido político, por ejemplo, están más cohesionados, y son muy selectivos. Las minorías que sustentan opiniones discrepantes suelen fomentar un tratamiento más equilibrado de la información, aunque también la pertenencia a un grupo sectario tiende a reforzar los rasgos de obstinación ya presentes en el individuo.
¿Por qué se produce esta mentalidad gregaria y se usan anteojeras ideológicas? Por una parte, la situación grupal genera una cierta necesidad de justificación. Los afiliados se convencen los unos a los otros, se reafirman, buscan la tranquilidad mental y la seguridad en el seno del grupo. Las informaciones subversivas siempre son inoportunas, por cuanto amenazan la armonía colectiva.
Otra cosa que producen los colectivos es una disolución automática de la responsabilidad. El pensamiento crítico e independiente es la primera víctima de esas tendencias uniformadoras.
Lamentablemente, cada vez más las decisiones socialmente importantes son tomadas por gremios y equipos, relegándose la opinión individual y heterodoxa. En el mundo de la industria, por ejemplo, no es raro que las empresas organicen lo que llaman mind guards, es decir, un centinela intelectual que protege al colectivo evitando que sea molestado por informaciones negativas o susceptibles de arrojar confusión.
Vía | Falacias de la psicología de Rolf Degen
El pensamiento de mala calidad cuesta tanto en dinero y como en calidad de vida
«¿Por qué pensamiento crítico?El problema:
Todo el mundo piensa; es parte de nuestra naturaleza. Pero, mucho de nuestro pensar, por sí solo, es arbitrario, distorsionado, parcializado, desinformado o prejuiciado. Sin embargo, nuestra calidad de vida y de lo que producimos, hacemos o construimos depende, precisamente, de la calidad de nuestro pensamiento. El pensamiento de mala calidad cuesta tanto en dinero como en calidad de vida. La excelencia en el pensamiento, sin embargo, debe ejercitarse de forma sistemática.
Una definición:
El pensamiento crítico es ese modo de pensar —sobre cualquier tema, contenido o problema— en el cual el pensante mejora la calidad de su pensamiento al apoderarse de las estructuras inherentes del acto de pensar y al someterlas a estándares intelectuales.
El resultado:
Un pensador crítico y ejercitado:
| - Formula problemas y preguntas vitales, con claridad y precisión. - Acumula y evalúa información relevante y usa ideas abstractas para interpretar esa información efectivamente. - Llega a conclusiones y soluciones, probándolas con criterios y estándares relevantes. - Piensa con una mente abierta dentro de los sistemas alternos de pensamiento; reconoce y evalúa, según es necesario, los supuestos, implicaciones y consecuencias prácticas y - Al idear soluciones a problemas complejos, se comunica efectivamente. |
En resumen, el pensamiento crítico es auto-dirigido, auto-disciplinado, autoregulado y auto-corregido. Supone someterse a rigurosos estándares de excelencia y dominio consciente de su uso. Implica comunicación efectiva y habilidades de solución de problemas y un compromiso de superar el egocentrismo y socio centrismo natural del ser humano».
La Mini-Guía para el Pensamiento Crítico, Conceptos y Herramientas
[Extracto de una publicación de The Critical Thinking Community]
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En el mundo al revés, la pobreza se justifica por la herencia genética
«Los subordinados deben obediencia eterna a sus superiores, como las mujeres deben obediencia a los hombres. Unos nacen para mandones, y otros nacen para mandados.El racismo se justifica, como el machismo, por la herencia genética: los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por obra de la biología. En la sangre llevan su destino y, para peor, los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen. Cuando se acerca un pobre de piel oscura, el peligrosímetro enciende la luz roja; y suena la alarma».
Patas arriba: La escuela del mundo al revés (1998)
[Extracto del libro escrito por Eduardo Galeano]
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La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados
«El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.“Gente infeliz, la que vive comparándose”, lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».
Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.
El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la “obesidad severa” ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.
Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.
[...]
Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.
Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?
El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas».
Eduardo Galeano
[Extracto de su artículo El imperio del consumo, publicado en el portal IADE]
APORTE |
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[#279046] - Graffiti
- No eres un completo inútil... por lo menos sirvo de mal ejemplo.
- Si no eres parte de la solución eres parte del problema.
- Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe.
- El que sabe, sabe... y el que no sabe es jefe.
- Yo no sufro de locura... la disfruto a cada minuto.
- Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse donde.
- El dinero no hace la felicidad... la compra ya hecha.
- Una mujer me arrastro a la bebida... y nunca tuve la cortesía de
darle las gracias.
- La inteligencia me persigue, pero yo soy más rápido.
- Huye de las tentaciones... despacio, para que puedan alcanzarte.
- La verdad absoluta no existe, eso es absolutamente cierto.
- Hay un mundo mejor, pero es mas caro.
- Ningún tonito se queja de serlo, no ha de ser tan malo.
- La mujer que no tiene suerte con los hombres no sabe la suerte que
tiene.
- No hay mujer fea, solo belleza rara.
- La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre hay que
respetarla.
- No tomes la vida tan en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de
ella.
- Felices los que nada esperan porque nunca serán defraudados.
- El alcohol mata lentamente... No importa, no tengo apuro.
- La confusión es clarísima.
- Mátate estudiando y serás un cadáver culto.
- Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse.
- Tan malo es el trabajo, que hasta pagan por hacerlo."
Alucinante viaje biológico para comprobar que el color no existe (y II)
Después de que suceda todo lo que describí en la anterior entrega de esta serie de artículos sobre cómo percibimos los colores, en cuestión de milisegundos, la información visual, ahora codificada en función de los colores, se extiende a diferentes partes del cerebro.
La manera en que nuestro cerebro responda a esta información depende de la entrada de otros tipos de información y de las memorias que levante.
Sigue Edward O. Wilson:
Las pautas invocadas por muchas de tales combinaciones, por ejemplo, pueden hacer que la persona piense palabras que se refieran a dichas pautas, como: “Ésta es la bandera norteamericana; sus colores son rojo, blanco y azul”. Tenga presente el lector la siguiente comparación cuando considere la aparente obviedad de la naturaleza humana: un insecto que estuviera volando junto a nosotros percibiría diferentes longitudes de onda, y las descompondría en diferentes colores o en ninguno en absoluto, dependiendo de su especie, y si de algún modo pudiera hablar, sus palabras serían difícilmente traducibles a las nuestras. Su bandera sería muy distinta a la nuestra, gracias a su naturaleza insectil, por contraposición a nuestra naturaleza humana.
La química de los tres pigmentos de los conos (los aminoácidos de que están compuestos y las formas que adoptan sus cadenas al replegarse) es conocida. Lo mismo ocurre con la química del ADN en los genes del cromosoma X que los prescribe, así como la química de las mutaciones en los genes que causan ceguera para los colores.
Así pues, mediante procesos moleculares heredados, el sistema sensorial humano y el cerebro descomponen las longitudes de onda en unidades. Una disposición impuesta por la genética, y que por tanto no puede cambiarse por aprendizaje o imposición cultural.
La creación de vocabularios del color en todo el mundo está sesgada por esta misma limitación biológica. En un famoso experimento llevado a cabo en la década de 1960 en la Universidad de California en Berkeley, Brent Berlin y Paul Kay comprobaron la limitación en hablantes nativos de 20 lenguajes, entre los que se contaban el árabe, búlgaro, cantonés, catalán, hebreo, ibibio, thai, tzeltal y urdu.
Se pidió a los voluntarios que describieran su vocabulario de una manera discreta y precisa. Se les mostró una serie de Munsell, un conjunto de placas que varían a lo largo del espectro de color de izquierda a derecha, y en intensidad luminosa desde la parte inferior a la superior, y se les pidió que colocaran cada uno de los principales términos de color en su idioma en placas que se acercaran al significado de las palabras.
Aunque los términos varían de forma asombrosa de un lenguaje a otro por su origen y sonido, los hablantes los colocaron sobre la serie en grupos que correspondían, al menos de manera aproximada, a los colores principales, azul, verde, amarillo y rojo.
Ofrecida la base genética de la visión de los colores y su efecto general sobre vocabulario del color, ¿cuán grande ha sido la dispersión de los vocabularios entre las diferentes culturas? Pues depende. Pero la expansión no ha sido de ninguna manera aleatoria.
Podéis leer más sobre ello en el artículo Las formas que tiene el lenguaje de referirse a los colores que escribí para Papel en Blanco.
Vía | Cómo funciona la mente de Steven Pinker / Las gafas de Platón de Sergio Parra / Consilience de Edward O. Wilson
Alucinante viaje biológico para comprobar que el color no existe (I)
Por mucho que filósofos y pensadores de todas las épocas de la historia hayan elucubrado sobre cuánto hay de verdad en lo que vemos y cuánto hay de construcción mental, lo cierto es que empezamos a desentrañar esas cuestiones cuando la ciencia empírica aplicó su microscopio escudriñador.
Basta de filosofías, el color no existe en la naturaleza. O, al menos, no existe en la naturaleza tal y como pensamos que existe. La luz visible está constituida por una longitud de onda que varía continuamente, sin ningún color intrínseco en ella.
La visión del color es impuesta sobre esta longitud de onda por los conos, las células fotosensibles de la retina, y las neuronas que los conectan al cerebro.
Si os apetece, podéis iniciar este viaje a través de un audio, el capítulo 6 de la novela podcast Las gafas de Platón, que yo mismo intento leer, y que contiene un fragmento dedicado a este descubrimiento:
Gracias a la casualidad (mi contrateísmo no me permite decir a Dios) me tropecé con un artículo sobre la luz y sus características. Aquella lectura fue la que atrapó para siempre mi interés, la que estiró el cordel de mi ingenio y mi sentido de la maravilla, enredado hasta aquel momento de un modo inextricable en mi cerebro. A menudo, mientras pintaba mis cuadros impresionistas, me había asaltado la curiosidad acerca de si los demás percibían igual que yo aquel conjunto de colores yuxtapuestos, pero deseché el intento de saciarla al no contar con la herramienta objetiva necesaria. Al terminar aquel artículo y aprender cómo informaba el ojo al cerebro sobre las longitudes de onda de la luz, había hallado esa herramienta: la ciencia.
No se conoce si las sensaciones subjetivas que distintas personas asocian con longitudes de onda concretas son idénticas, no obstante la ciencia puede constatar a nivel físico qué es el rojo y qué es el azul. La función principal de la ciencia era aquella: determinar de un modo más objetivo cómo son o cómo funcionan los fenómenos que nos rodean.
La visión del color empieza cuando la energía luminosa es absorbida por tres pigmentos diferentes en los conos, a los que los biólogos han denominado células azules, verdes o rojas en función de los pigmentos fotosensibles que contienen. La reacción molecular que la energía luminosa desencadena es transducida en señales eléctricas que son retransmitidas a las neuronas del ganglio retinal que forman el nervio óptico.
Aquí la información de longitud de onda es recombinada para que proporcione señales distribuidas a lo largo de dos ejes. El cerebro interpreta un eje como verde a rojo y el otro como azul a amarillo, estando el amarillo definido como una mezcla de verde y rojo.
La intensidad de la señal eléctrica que se transmita a continuación informa al cerebro de la cantidad de rojo o verde que está recibiendo la retina. La información colectiva de este tipo procedente de un enorme número de conos y de neuronas ganglionares retorna al cerebro, a través del quiasma óptico y hasta los núcleos geniculados laterales del tálamo, que son masas de neuronas que constituyen una estación de paso cerca del centro del cerebro y, finalmente, a conjuntos de células de la corteza visual primaria en la parte posterior extrema del cerebro.
En la siguiente entrega de esta serie de artículos continuaremos el alucinante viaje biológico para comprobar que el color no existe.
Vía | Cómo funciona la mente de Steven Pinker / Las gafas de Platón de Sergio Parra / Consilience de Edward O. Wilson
Autoridad suprema
—¡NO! ¡Les dije que eso no se hace! ¡BASTA!
—Querido, me preocupa el nene. ¿Por qué no conversás con él?
—Dejá, son cosas de la edad. Mejor que se lo haga a los juguetes ahora y no a los hijos cuando crezca.
—¡No les di libre albedrío para eso! ¡ADÓRENME!
CARTA AL PRESIDENTE CHÁVEZ
Un pueblo educado sabrá elegir dirigentes honestos y competentes
«Un pueblo educado sabrá elegir dirigentes honestos y competentes. Estos elegirán a sus mejores asesores.Un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes.
Un pueblo de ignorantes desperdicia sus recursos y se empobrece.
Un pueblo ignorante vive de ilusiones.
Un pueblo educado sabe diferenciar muy bien un discurso serio, de una charla demagógica.
Un pueblo de ignorantes es tierra fértil para el discurso falso».
![]() | La Ciencia y sus Demonios |
Tarja Halonen
[Extracto de un discurso]
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¡SAPERE AUDE!
FRASES CÉLEBRES Y NO TÁN CÉLEBRES
"¿ Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañia consigo mismo." Carlos Dossi-Escritor Italiano (1849-1910)
" El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de dios en la tierra, debe contemplar esta gloria en la soledad." Edgar Allan Poe-Escritor Estadounidense ( 1809-1849)
" Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo." Lord Byron Poeta Británico ( 1788-1824)
" Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo." Aristóteles-Filósofo Griego (384 AEC-322 AEC)
" No tengo fe en la perfección humana.El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que fuera hace 6.000 años." Edgar Allan Poe-Escritor Estadounidense(1809-1849)
La ignorancia del que no sabe que no sabe, pero cree que sabe, es la más peligrosa
«Al cabo de mucho ir y venir, Sócrates llega, finalmente, a comprender '...que Apolo no ha querido decir en absoluto que yo soy sabio. Simplemente se ha servido de mi nombre para citarlo como ejemplo, como si hubiese dicho: Mortales, el más sabio de vosotros es aquel que, como Sócrates, reconoce que no tiene saber alguno'.A partir del texto citado podríamos fijar tres grados de ignorancia: a) la del que no sabe. Ignorancia absoluta a la que los latinos llamaban 'nescientia' (no ciencia); b) la del que no sabe que no sabe, pero cree que sabe. Esta ignorancia, la más peligrosa, es la más difícil de erradicar, puesto que, confiada como está de sí misma, se niega a prestar oídos a la verdad; c) la ignorancia que sabe que no sabe y que humildemente aspira al saber. Esta es la ignorancia que define a la sabiduría puramente humana, a la filosofía.
EL METODO SOCRATICO
Toda la obra práctica de Sócrates va a reducirse a convertir a sus conciudadanos a ese estado de honrado reconocimiento de ignorancia en que cada uno se encuentra. Pero, tal reconocimiento no se da sin resistencia. Es preciso, entonces, encontrar la forma de vencer la resistencia a la verdad. En el fondo se trata de una forma de purificación (catarsis). Para ello Sócrates inventa un método que consiste en halagar la ignorancia a tal punto que ésta se muestra y no pueda menos que hacerse visible, incluso ante los ojos de su propia víctima. Y a esto se llega mediante un aparente preguntar inofensivo: 'Oh Gran Juez, que juzgas a los ciudadanos, ateniéndote siempre a lo justo, solamente tú podrás enseñarnos qué es la Justicia... a nosotros, que estamos impacientes por reconocerla y practicarla... ¡Oh Capitán! que tantas hermosas victorias has ofrecido a esta ciudad, dinos, para poder alabar con más razón a ti y al ejército ateniense, ¿qué es la valentía?', etc... Y entonces, el Juez o el Capitán de ejército, se erguían satisfechos, engolaban la voz y se disparaban por cualquier lado y con las más peregrinas respuestas sin lograr siquiera comprender a lo que Sócrates quería conducirlos, es decir, a una Definición real de la Justicia, de la Valentía, etc».
Breve historia de la Filosofía (1997)
[Extracto del libro escrito por Humberto Giannini]
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¡AUXILIO! LA INVOLUCIÓN BOLIVARIANA ME ENFERMA DE DESILUSIÓN Y DE FRUSTRACIÓN
[#116047] - Hombres
Disculpe, me puede decir, ¿dónde se encuentra el libro llamado, "El hombre, el ser más perfecto sobre la tierra"?
Ella contesta:
Lo siento, pero aquí no tenemos libros de ciencia-ficción.
"
Suponga
—Suponga que hay una bomba escondida en un hospital y la policía atrapa a uno de los responsables. ¿No estaría justificado usar tortura para hacerlo revelar la ubicación del artefacto y salvar vidas inocentes?
—Suponga que los responsables dicen que van a desactivar la bomba por control remoto si lo torturan a usted.
—Ya empezamos con las suposiciones absurdas.

